Es curioso que yo conociera este postre francés navegando por webs japonesas. Pero al parecer son la novedad entre los Japoneses y también entre los franceses.
¿Pero que son los Macarons? No deben confundirse con los macarrones, que es un tipo de pasta; ni con los macaroons, que son unas galletas americanas hechas con coco.
Las galletas Macarons (no he encontrado una traducción al español
) son pequeñas galletas hechas con clara de huevo, harina de almendra y azúcar, tienen una cubierta firme y debajo un centro suave y en medio de ellas llevan un relleno cremoso.

Los macarons se elaboran en una gran cantidad de sabores; generalmente la galleta esta teñida de bellos colores y las cremas del centro tienen una gran cantidad de ingredientes diferentes para combinar los sabores. Puedes encontrarlos de chocolate, pistache, fresa, moras, una combinación que parece popular es caramelo y mantequilla, chocolate con relleno de chocolate oscuro, café, etc. Toda la variedad de sabores y colores hace que haya aparadores muy vistosos y coloridos.

Claro que tanto ver estas delicias coloridas, que promenten tener un inicio crujiente para luego disolverse en tu boca, fueron demasiada tentación para mi, pero, ¿dónde conseguirlas? al parecer uno tiene que viajar a Japón, Paris o al menos a Los Angeles o Nueva York para conseguir estos delicados postres. En mi pequeña ciudad son completamente desconocidos asi que, ya que no tengo planeado viajar en un buen tiempo, la única opcion que me quedaba era intentar hacerlos yo misma.
No contaba con que la receta para hacerlos fuera tan complicada; batir claras hasta que formen picos, envolver ingredientes secos hasta formar una masa que fluya como lava, dejar reposar las claras por un par de días antes, encontrar harina de almendras; la temperatura perfecta del horno, bueno, es una de las galletas mas complicadas de preparar que he encontrado y ya que el horno en el que horneo generalmente es uno eléctrico sin control de temperatura, sabía que mi tarea estaba casi condenada al fracaso. Aun así decidí sacarme la espinita.
Me tomó un par de días tener los ingredientes listos (y eso que son tan sencillos) Hacer la masa no fue tan largo, sin embargo, iba casi a tientas en cuanto hasta donde tenía que dejar de batir, envolver y mezclar, pues las recetas que había leído advertían sobre no sobrebatir. A final de cuentas obtuve una masa mas o menos como había visto debía ser:

Mi trabajo con la duya deja mucho que desear, los círculos no estan homogeneos ni con la separación adecuada. Pero lo dejé pasar por ser un primer experimento.
Al comenzar la horneada, tod parecía que iba a salir perfecto, se inflaron y obtuvieron el tan famoso pie que deben tener, pero luego las cosas degeneraron un poco y el pie se convirtió en una falda XD y estuve a punto de quemarlos… como sea terminaron con muchas fallas que un macaron perfecto no debe tener. De todas formas hice los sandwich. Elegí un relleno de queso crema con fresas frescas, ya que mis galletas eran de fresa.

Dos días en el refrigerador como se recomienda, las galletas son blandas, dulces y deliciosas, aunque algo chiclosas. No son tan hermosas como debían, pero para ser mi primer experimento creo que no quedó tan mal. Ya volveré a intentarlo con algunos cambios y veremos si puedo obtener algo mas decente.
